Los resultados de la encuesta publicada en la www.kacikefc.com hace unos días no dejan lugar a dudas. La crisis de resultados que padece el equipo rosa es infinitamente más seria que los problemas deportivos que acosan al Real Madrid y que las amenazas de recesión económica que acechan al país. El debate está abierto: ¿qué medidas hay que tomar para poner fin a esta mala racha y retomar con fuerza los ambiciosos objetivos que Kacike F.C. se marcó a comienzos de temporada?
Ya que hemos empezado comparando la dimensión de tres de los fracasos más sonados de los últimos meses, sigamos con este juego de paralelismos y busquemos la solución a los aprietos de Kacike aplicando un efecto espejo sobre las medidas que otros han tomado para cortar sus respectivas hemorragias.
Ante el crack económico que se nos venía encima, los líderes políticos mundiales miraron hacia Estados Unidos en busca de una señal que les marcara el camino a seguir, un dedo firme que señalase la dirección que todos deberían tomar, una personalidad fuerte dispuesta a liderar ese cambio por el que el planeta venía clamando hace años. ¿Quién era ese hombre? Las urnas hablaron en América y su decisión corroboró el grito unánime del resto del orbe: “Obama for change”. Y en esas estamos, esperando con fe ciega que la llegada del primer presidente negro a la Casa Blanca nos traiga a todos el oro, el incienso y la mirra que antaño sólo venían de parte de los Reyes Magos de Oriente.
Sólo 24 horas bastaron a Juande Ramos para cerciorarse de que la plantilla del Real Madrid debía ponerse a trabajar física y tácticamente para retomar el aspecto competitivo que se le presupone. Los jugadores blancos, demasiado acomodados durante el periodo en que el alemán Bernd Schuster ocupó el banquillo del Bernabéu, han visto como el recién llegado técnico manchego les hace sudar la gota gorda en sesiones dobles de entrenamiento. Se acabó la siesta para los galácticos merengues, quienes con el cambio de míster parecen haber recobrado el ánimo perdido e incluso sueñan con recortar los 12 puntazos que a día de hoy les lleva el Barça de Pep Guardiola.
Muchas son las voces que coinciden en pedir un golpe de timón. ¿Pero qué necesita Kacike si quiere salir del pozo? ¿Un líder carismático tipo Barack Obama? ¿Un entrenador que implante disciplina como ha hecho Juande Ramos? ¿Una mezcla de ambos perfiles en una sola persona? La cuestión ya está planteada. ¿Tienes tú la solución? ¿Conoces quién puede ser el salvador? Danos tu opinión y contribuye al despegue rosa.